Azafatas
Durante las noches de guardia en el hospital, yo agradecía las voces tranquilizadoras de las enfermeras en su «estar» de nuestra planta (el espacio central desde el que vigilan o descansan), dedicada a los enfermos de hematología, siempre muy graves. Era un susurro calmo, hablando de su vida, de sus hijos, de cosas ajenas al […]